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Archivos Mensuales: marzo 2012

Financia-Miento

Con el financiamiento de campañas, están pasando asuntos importantes para la democracia venezolana, pero los electores no se enteran.

 

Carlos Subero

 

Son comunes los escándalos políticos en diversos países del mundo con el tema del financiamiento de las campañas electorales.

Para no profundizar en lo de Colombia, donde el asunto fue una vez color de hormiga, vamos a ir a la Europa de hace poco más de una década. Los socialdemócratas de Tony Blair recibieron un millón de dólares del millonario de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone. Luego de esto le autorizaron a colocar publicidad de cigarrillos en sus espectáculos, contradiciendo la política de restricción que habían anunciado los mismos laboristas. El escándalo fue grande, y terminó cuando la gente de Blair decidió devolverle los reales al millonario.

El democristiano alemán Helmut Kohl manchó su prestigiosa carrera de estadista, con 16 años como canciller, debido a la financiación ilegal de su partido. Entre los varios casos, se le pidió que diera el nombre a quien correspondía un aporte de un millón de dólares, a lo cual se negó, dejando el asunto para cualquier interpretación.

Los políticos no son ángeles.

Los dineros de la política conforman un asunto sobre el cual hay mil incógnitas en Venezuela. Y no somos distintos a los políticos europeos o norteamericanos, que también tienen decenas de historias truculentas.

Viendo las bardas de su vecino arder, La clase política venezolana aprobó en los años 90 una reforma de la Ley Antidrogas para establecer algunos controles al financiamiento político.

Hoy en día esa ley contiene junto a la Ley Orgánica del Poder Electoral las únicas normas de control institucional y ciudadano sobre los dineros de la política.

Mas no hay transparencia actualmente en el Consejo Nacional Electoral (CNE), organismo que mantiene en reserva las rendiciones de cuenta de los candidatos a cargos de elección popular, e incluso la información sobre quienes financiaron al Sí y al No en los recientes referéndums realizados en el país. Informa sólo cuánto se gastó en general en cada consulta o elección.

Los políticos de oposición se muestran un tanto capciosos ante la idea de la transparencia en el financiamiento de sus campañas. Consideran que la divulgación de los nombres de sus financistas y montos aportados podría generar situaciones políticas y económicas inconvenientes para la gente que les ha ayudado, ejerciendo un derecho que les da la Constitución.

El diputado José Manuel González (MUD-Guárico) comentó en un evento de la ONG Transparencia, realizado el año pasado, que ha habido casos en que a los que financistas de la oposición les han caído las autoridades a revisarles sus cuentas a imponerles multas y a tratos discriminatorios, solo por haber ayudado a los opositores.

Si esto ocurre, lo que genera es que la información de las rendiciones de cuenta –tanto de los oficialistas como de la oposición- no sea verdadera, ya que, aunque no la conozca el público, sí la conocen los sectores de la política que tienen acceso a esos libros.

Por demás, la nueva Ley de Procesos Electorales excluyó cualquier tipo de sanción a quienes mientan en sus declaraciones, como solía existir en el pasado.

El  ambiente está nublado en materia de transparencia.

Nos falta mucho en Venezuela para avanzar en los derechos ciudadanos y para evitar que un millón de dólares valga más que un millón de votos.

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Publicado por en 24 marzo 2012 en eleciones

 

El Tiempo juega con Chávez y Capriles

El tiempo afecta a los candidatos de manera disímil

 

Carlos Subero

 

En una campaña electoral  no es necesariamente grave para un competidor estar abajo al inicio de la misma. El día más importante de la campaña es irremediablemente la fecha de las votaciones.

Los comandos preparan todo justo para esa ocasión.

El candidato debe estar arriba en las encuestas ese día.

No antes ni después.

El destino ha hecho que el factor tiempo esté influyendo de manera distinta en los dos bandos enfrentados para el 7 de octubre.

Por ahora, al candidato Chávez le convendría que los comicios fueran antes. Después de 13 años de mandato con tres campañas presidenciales a cuestas y un sinfín de cadenas de radio y TV, su figura tal cual es no deja de ser conocida en el más recóndito lugar del país.

Pero otra cosa le ocurre a Henrique Capriles. Si bien nadie piensa en su esperanza de vida, como las circunstancias han hecho que sí deba hacerse sobre el presidente Hugo Chávez, a Capriles le asaltan otros dilemas a resolver.

Debe darse a conocer en aquella parte de los ciudadanos que no piensa mucho en la política y que lo hace sólo cuando hay elecciones.

Debe entrar allí donde solo conocen a Chávez. Competir con él haciendo llegar su mensaje alternativo.

Allí el Presidente reeleccionista le lleva una gran ventaja. Ya ha comenzado a intentar bloquearlo con sus mensajes en cadena nacional. Chávez es muy fuerte en los barrios de las ciudades y todavía más en las zonas rurales, donde los tratados de sociología ubican siempre un gran respaldo a los sistemas políticos.

Capriles entonces necesita tiempo para desarrollar su programa de “casa en casa”, y competir allí donde muy pocos saben quién es él. Ha dicho que lo hará como un peregrino. Esto implica que es una candidatura que tiene espacio para crecer.

Incluso más que la de Chávez.

No las ha tenido todas consigo. Él intentaba ganar más tiempo, cuando propuso que las primarias se realizarán durante el tercer trimestre de 2011.

Pero perdió esa batalla.

Le restan siete meses, el lapso que en los años ´80 se dedicaba a una campaña electoral formal. Es decir que se muestra como un tiempo suficiente.

Para Chávez, la importancia del tiempo es inversamente proporcional que para Capriles. Probablemente ganaría si las votaciones fueran el domingo. Así sólo le quedaría resolver su problema de salud.

Ya Dilma Rousseff demostró que se puede ganar la presidencia sufriendo de cáncer. Pero la situación de Chávez hace pensar que no lo veremos desplegar la fuerza de desplazamiento de sus tres campañas anteriores.

Curiosamente, la juventud y la capacidad de desplazamiento están más en su adversario.

Chávez posee, sin embargo, los recursos que le da la posesión de su cargo. Con su uso, que a veces no es tan santo, puede sortear de alguna manera y durante los próximos 7 meses esta debilidad.

Si la salud no le juega una mala pasada.

Y tiene a su favor su verbo, que es mucho más ágil, emotivo, convocante y convincente que el de su joven adversario.

Pero si Chávez llegara a faltar, el chavismo se vería en problemas de tiempo aun más serios que los que tiene hoy Capriles.

Pues ni siquiera se vislumbra un evidente sucesor.

 
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Publicado por en 7 marzo 2012 en Uncategorized