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Carlos Subero: Primer libro sobre la emigración de venezolanos a EUA y Canadá de este siglo


La segunda edición del libro La Alegría Triste de Emigrar, la investigación del periodista Carlos Subero, sobre la vida de los venezolanos en EUA y Canadá, ya está a la venta en Amazon http://amzn.to/NckK1q y en las librerías Tecni-Ciencia de Venezuela. Tambien en la Gran Caracas las Librerias Las Novedades, Kalathos, Entrelibros, Alejandria, Noctua, El Buscón, entre otras.

Mas sobre La Alegria Triste de Emigrar…
http://borisspasky.wordpress.com/2010/05/10/cada-47-minutos-un-venezolano-recibe-visa-de-residente-en-los-estados-unidos/

 
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Publicado por en 6 julio 2008 en emigracion, periodismo, politica

 

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Publicado por en 20 septiembre 2014 en Uncategorized

 

Creer en las auditorías ciudadanas

El Consejo Nacional Electoral debe informar sobre el resultado de las auditorias realizadas la noche del 14 de abril.

Carlos Subero.-

Sin presentar ni un solo documento ante el CNE, Capriles exigió paralizar la proclamación de Maduro y lo calificó de ilegítimo. La MUD y el candidato se están lanzando una parada sin tener certeza de su triunfo

Una de las cosas que he aprendido después de estar reportando elecciones como periodista desde 1983 es que un candidato dando escrutinios es de las cosas que genera la mayor desconfianza.

Los políticos venezolanos en el escrutinio de elecciones no han mostrado mesura a la hora de hacer afirmaciones.

No es la primera vez que hay muertos por diferencias entre los bandos. Otra reciente había sido el 16 de octubre de 2004 cuando la oposición cantó fraude en el referendo revocatorio y dirigentes llamaron a concentrarse en la Plaza Altamira. Se pensaba que aquel referendo resolvería el problema.

Se tardó años en llegar a esa solución. Hasta Altamira fueron a disparar unos ultrosos del chavismo, mataron a una ciudadana española e hirieron a un diputado. La ventaja electoral había sido cercana a los 20 puntos porcentuales.

Ese mismo día apareció el consultor político venezolano J.J Rendón desde el estado Bolívar, donde asesoraba al gobernador Rojas Suárez; vendió como tesis un invento que nunca ha podido demostrar. Dijo que las computadoras tenían un programa código que limitaba los votos del SI desde cierto nivel en adelante, y que en eso consistía el fraude.

Eso me ratificó una vez más que la audacia electoral de los políticos venezolanos no tiene límites.

Veamos el caso de Henrique Capriles Radonski y la Mesa de Unidad Democrática (MUD) de esta semana. Él dice que “me robaron las elecciones”, aunque de repente alega que él no ha dicho que ganó sino que desea un reconteo en vista de poca diferencia. Otros dicen que la MUD tiene copia de todas las actas y que la sumatoria le da el triunfo a Capriles R.

Si la MUD tuviera copia de las 26 mil actas y hubiera constatado que ganó Capriles R., lo hubiese anunciado. Le hubiera dicho al CNE: las inconsistencias numéricas que erradamente en su página web dan el triunfo a otro candidato están en tales, tales y cuales números de actas.

Pero no lo hizo porque sencillamente no tiene las copias de todas las actas. O si las tiene le dan un resultado adverso.
La MUD y Capriles se están lanzando una parada sin tener certeza de su triunfo.

Pero ocurrió que sin haber presentado aún ni un solo documento ante el CNE, Capriles R. exigió que paralizaran la proclamación y calificó a su adversario de ilegítimo.

De los varios argumentos que Capriles R. presentó después como denuncia, si acaso uno tiene verdadero valor probatorio ante el CNE. Fue aquel que refería una inconsistencia numérica en un acta.

Pero alegar como irregularidad que Maduro el 14-A obtuvo más votos que Chávez del 7-O en más de 1.100 centros de votación es un argumento que no demuestra absolutamente nada.

Eso es sólo análisis político sin base jurídica, y decenas de veces antes el CNE ha negado ese tipo de formulaciones. Sin embargo, esa denuncia versa sobre una suspicacia puede ser aclarada en el sistema automatizado.

No puedo tener fe sobre quién ganó las elecciones.Pero creo que tendré oportunidad de formarme una idea certera muy pronto. No es hora de confiar en políticos o en burócratas politizados del CNE. Hay que creer y confiar en los ciudadanos.

Decenas de miles de ellos participaron como miembros del 54% de las mesas donde la noche del domingo 14 de abril se realizaron auditorías. ¿Por qué confiar en ellos? Pues porque fueron personas seleccionadas al azar y trabajaron ese día ante testigos de los bandos que firmaron las actas de auditoría.

Ellos no tienen intereses políticos sino que están allí cumpliendo el Servicio Electoral Obligatorio. Las mesas auditadas también fueron seleccionadas al azar, después que transmitieron el resultado.

El CNE debe presentar al país los resultados de esas auditorias ciudadanas del 14-A. Si coinciden con las actas en muy alto porcentaje, me consideraré satisfecho y no creeré necesario abrir 100 por ciento de las cajas. Pero si hay en ellas diferencia sustancial, hay que abrirlas entonces y contrastar con los cuadernos de votación.

Porque he visto mucho, soy ferviente defensor de la automatización y estoy contra el sistema manual. Pero no es como sugiere Luisa E. Morales, presidenta del Tribunal Supremo de Justicia. Los conteos manuales sí existen en nuestro sistema. Son las referidas auditorías, de suma utilidad en la actual delicada situación del país. Este artículo fue originalmente escrito para El Mundo Economía y Negocios el 18 de abril de 2013.http://www.elmundo.com.ve/Noticias/Actualidad/Opinion/OPINION—Creer-en-las-auditorias-ciudadanas.aspx

 
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Publicado por en 20 abril 2013 en eleciones, eleciones, politica

 

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La campaña movilizadora

Los rojitos fueron más

Carlos Subero

“La esencia política de la revolución es la veloz expansión de la conciencia política y la rápida movilización de nuevos grupos para su intervención en política, a una velocidad que imposibilita la existencia de instituciones que los asimilen”.

La frase corresponde al desaparecido politólogo norteamericano Samuel Huntington en su libro “El Orden Político en las Sociedades en Cambio”. Lo que explica allí ocurrió en Venezuela desde 1999 en los primeros años de su gobierno. Nueva gente entró en política, tomó el poder, las instituciones se derribaron y nacieron otras.

Huntington agrega:

“La Revolución es el caso extremo del estallido de la participación política. Sin tal estallido no hay Revolución”.

El nivel de abstención en 1993, las últimas elecciones presidenciales en las que no participó Hugo Chávez Frías, fue de 39,84% (60,16% de participación). El domingo pasado se registró un nivel de abstención menor a la mitad: 19,28% (80,72% de participación).

Lo ocurrido el domingo 7 de octubre con la baja drástica de abstención tiene su explicación en las frases del politólogo norteamericano: el estallido revolucionario de la participación política.

Obviamente, los principales responsables de esta movilización fueron los comandos Carabobo y Venezuela que activaron sus nervios a todo lo largo del país.

Pero ¿quién fue más eficiente?, ¿qué razones estaban en juego? ¿qué clase socioeconómica se movilizó más?

Los revolucionarios –provenientes de las clases socioeconómicas más pobres- fueron más activos, y salieron en defensa de su Gobierno.

Esto lo sugieren los datos, a la espera de una investigación más profunda:

En la parroquia Sucre de Caracas, de clases socioeconómicas “D” y “E”, la participación fue 80,59%. Pero en la parroquia San Bernardino, de clase media, la participación llegó sólo a 74,08%, 6,51 puntos porcentuales menor.  En Sucre ganó Chávez con 64%; Capriles R. ganó con 67% en San Bernardino.

En la popular parroquia Antímano, llena de barrios, la participación fue de 80,58% frente a sólo 71,45% de la parroquia El Recreo, de clases medias. En Antímano arrasó Chávez con 75%, en El Recreo Capriles R. obtuvo holgada victoria con 64%.

En la popular parroquia 23 de enero la participación fue de 82,32% y en San Pedro, de clases medias, fue de 78,53%, 3,79 puntos porcentuales menos. Chávez ganó con 66% en el 23 de Enero y Capriles R. obtuvo 73% en San Pedro.

En el municipio Sucre del Estado Miranda se verificó la siguiente diferencia: Las tres parroquias de puros barrios populares (Caucagüita, Mariches y La Dolorita), donde arrasó Hugo Chávez, tuvieron participación de 80%, 79% y 81% mientras que en la parroquia  Leoncio Martínez, de clase alta, que ganó fácilmente H. Capriles R., la participación fue sólo 76%.

Petare, la principal parroquia del municipio, es mixta en barrios y zonas urbanizadas de clases medias. En el centro de votación la cancha techada del barrio la Bombilla, Chávez arrasó con 80% y la participación llegó a 88,61%, mientras que en el jardín de infancia Cadafito, ya en la zona urbanizada de clase media, Capriles R. concentró 77%, con sólo 74,8 de participación, 13,81 puntos menor que La Bombilla.

Ambos comandos contribuyeron movilizando su gente, las clases medias más del Comando Venezuela y las clases populares más del comando Carabobo. Pero las clases socioeconómicas más pobres son más y se movilizaron más.

Las clases populares parecieron entender y compraron el mensaje difundido por los propios opositores sobre que esta vez sí podrían derrotar a su líder Hugo Chávez. Y salieron en masa a votar por su Presidente y la obra de gobierno, reduciendo sensiblemente la abstención. Igual en la clase media que se movilizó a mítines de campaña, votó contra Chávez y contribuyó a reducir la abstención de 25% en 2006 a 19%.

Eso fue la movilizacion en Revolucion.

Nota: En mi artículo del viernes 28 de septiembre estimé que Chávez obtendría para ganar 53,61% de los votos válidos. El resultado oficial del CNE le otorga 55,14%, es decir sólo 1,53 puntos de diferencia. Me siento satisfecho de haberlo bien informado.

 
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Publicado por en 12 octubre 2012 en Uncategorized

 

El umbral de 8 millones de votos

Este artículo fue publicado en el diario El Mundo, Economía y Negocios el viernes 28 de septiembre

EMPOLITIZADOS

Carlos Subero

El voto es el primer acto de Gobierno

Siempre me he guiado por las encuestas para tener idea sobre cómo piensan los ciudadanos, incluso en su intención de voto, que es el caso nos trae.

Legalmente, hasta este domingo se permite publicar e informar datos sobre las encuestas y aprovecharé esa circunstancia para vislumbrar algunos escenarios posibles. La mayor parte de las encuestas estima una ventaja para el presidente Hugo Chávez, aunque hay también una empresa reconocida en el país que estima un triunfo de Henrique Capriles Radonski.

Este artículo tiene un poco de cálculo matemático, otro de equidad periodística y también una buena dosis de intuición personal, después de haber cubierto elecciones venezolanas desde 1983.

Tengo algunas críticas a las encuestadoras venezolanas. Muchas de ellas no se comprometen con los datos que divulgan y no se atreven a hacer una estimación certera sobre el resultado de las votaciones tal como ocurrió, por ejemplo, en junio de 2011 en Perú. Dos días antes de las votaciones para la segunda vuelta presidencial los cables internacionales divulgaron las estrechas cifras que se confirmaron: Humala 51% y Fujimori 49%. Las encuestas venezolanas no divulgaron en noviembre de 2007 alguna estimación acertada del reñido resultado que tuvo aquel referendo por la Reforma Constitucional que ganó el NO.

Algunos encuestadores a quienes he planteado esto responden que ellos no divulgan encuestas y que son sus clientes quienes toman esa decisión, y pueden hacerlo o no.

A veces encuestadores ofrecen datos duros que parecen relevantes pero cuando dan el análisis de los datos resulta que cualquier cosa podría ocurrir en las elecciones. Cuando esto pasa, los encuestadores dejan de dar información valiosa al público, que dice: “¿y qué hago con esto? En cuestión de análisis de encuestas, la realidad revela que desde hace más de una década en Venezuela –no estoy seguro si para bien- los consultores le arrebataron ese campo en el debate público a los periodistas y politólogos.

Este periodista no hace encuestas sino sólo analiza las que se presentan. Mi primera estimación es que si se repite el nivel de abstención de las últimas elecciones presidenciales de 2006, que fue 25% (o hay uno mayor), difícilmente alguno de los candidatos superará el umbral de los 8 millones de votos válidos en la totalización final del Consejo Nacional Electoral (CNE). Y con esta apreciación estoy descartando de hecho a aquellas encuestadoras que vaticinan una ventaja muy grande a favor del candidato Chávez. Pero son ahora 18,9 millones de electores que podrían convertirse en 14,85 millones de votantes. Por ello, cualquiera que gane, seguramente lo hará con la mayor cantidad de votos que haya obtenido candidato presidencial en elecciones venezolanas. De manera que no será relevante eso. El récord lo tiene Chávez con 7,3 millones de votos en 2006. Con esto, queda claro que calculo que la cantidad de votos válidos del ganador será superior a 7,3 millones e inferior a 8 millones.

Con los datos de Consultores 21

El primer escenario es si tuviera razón Consultores 21 que, en su estudio realizado entre el 7 y el 18 de septiembre, reportó 48,9% para Capriles R. frente a 45,7% para Chávez. 4,8 % No contestó y 0,6% para Otros. El error es de 2,5%. Cabe destacar que la medición se culminó a 19 días de las votaciones. La ventaja de Capriles R. sobre Chávez que reporta Consultores 21 es mayor al error muestral, lo que implica que es válida o significativa.

La correlación consolidada del porcentaje de votos sería Capriles R: 51,4%; Chávez: 48,0%. Con este escenario estima una victoria de Capriles con una media de 7,7 millones de votos válidos, frente a 7,2 millones de votos para Chávez. Es decir medio millón de votos válidos de diferencia.

Con los datos de Datanalisis

El más reciente estudio de la encuestadora Datanalisis culminó el trabajo de campo del 25 de agosto al 5 de septiembre pasado, es decir a un mes y dos días de las votaciones. Tiene esa debilidad como herramienta para estimar. Reportó como datos duros Chávez: 48%, Capriles R: 39%. Indecisos: 11%. Error de 2,4%. El escenario medio de la repartición de los votos indecisos sería 59% para Capriles R y 41% para Chávez.

Si el 7 de octubre se comportaran igual, con estos datos se consolidó una correlación que me da 53,61% para Chávez frente a 46,39% para Capriles R. Repartiendo el 100 por ciento de los votos válidos entre ambos queda 7,9 millones para Chávez y 6,9 millones para Capriles R. Es decir un millón de votos válidos de diferencia a favor de Chávez.

Estos son dos escenarios distintos construidos con información respectiva de ambas empresas. Mi criterio profesional se parece más al segundo. Intuyo que el ganador será el presidente Hugo Chávez, aunque no con la ventaja de 20 puntos que le dan algunas empresas encuestadoras que han difundido resultados en los últimos meses.

 
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Publicado por en 30 septiembre 2012 en Uncategorized

 

“España no nos quiere”

A continuación transcribo un correo electrónico que considero de interés y que recibí de una inmigrante venezolana en Italia.

Respetado Sr. Subero:

He leído su artículo en PRODAVINCI.

Me ha capturado la atención dado que yo también soy una de las que se fueron en el 2001, un poquito antes del desastre. Es decir, antes de que empeorara la situación.

Me alarman las  estadísticas que menciona, pues yo creí que la gente no se iba buscando VISA en USA. Para mí la gente que se fue a esa nación lo hizo mucho antes del 2000. La gente que conozco (o de la que sé) se ha ido hacia otros destinos después de este milenio, uno de los cuáles es Canadá. Otro que no veo que lo menciona, pero que yo aprovecho la ocasión para comentarle, en vista de que está llevando una investigación(aparte de la publicación del texto que recoge sus ideas y datos), es sin duda alguna España. No encuentras la barrrera del idioma (o casi que no). Tal vez lo diga en cualquier parte de su libro.

España ya no quiere más inmigrantes de ninguna nación hispana. No encuentra excusas para deshacerse del fastidoso inmigrante que busca el Euro (€) para un sueño. Le comento esto es porque hace casi un mes, una prima mía tenía que pasar por España para luego coger otro vuelo que la llevaría de Madrid a Holanda. La detuvieron con excusas  locas de que tenía que llevar con ella 9.000 € con ella para su estadía en cualquier parte, sea en la misma España o si quería ir a otro destino de la UE. Ellos sin escuchar que la persona sólo estaría en el suelo Español durante 2 h y 15 minutos, la acorralaron para que firmara un documento de deportación. Mi prima llevaba una carta de invitación de otros parientes míos de Holanda, ella trancurriría sus 90 días de turista en los Países Bajos y no en la Península Ibérica. En la carta decía que ellos (los parientes) se hacían cargo de sus estadía, dando una cantidad diaria de 60 euros al día. Por motivos de salud de mi pariente en Holanda, ésta prima la ayudaría con su compañía y cuidados. En fin era una carta que justificaba el viaje. Despues de horas de interrogatorio como una delincuente, la acusaron de que: “España no será jamás  una frontera para  emigrar  hacia otra nación de la UE.

La persona de la cual hablo es licenciada en administración, joven de 25 años, nunca había salido del Sur del Lago de Maracaibo, que no sea a otra ciudad para estudiar.

No hubo “peros”, no hubo conciliacion, no hubo representación de la Embajada Venezolana como suele suceder con frecuencia. Dan verguenza, porque NO asisten a los venezolanos en ningún lado del mundo.

Estuvo detenida en Madrid durante 24 horas sin comida, sin nada, sentada en un sillón común toda la noche y parte del día siguiente hasta que la subieron en un avión de vuelta a Venezuela.

Le escribo porque me parece que España nos tiene fichados, nos odia de muerte, y no recuerda que en pasado fuimos su pan de cada día. Con esa deportación se perdió el dinero invertido en el viaje, que NO era para inmigrar, de ninguna manera…la joven estaría solamente los 90 días regulares.

Yo me encuentro en Italia, y allí es otro par de mangas, que no viene al caso. Hoy por hoy son ciudadana italiana que sobrevive, y pasé durante 5 años la espera de de la ciudadanía, pensaban que mi matrimonio era ficticio (me renovaban el permiso cada año…por un año y no por varios dado que esperan que te divorcies mientras pasa el tiempo). Lo sé, es difícil, pero al menos no lucho con la delincuencia que me roba el móvil o los zapatos, la compra del día. Siendo Unión Europea hay servicio de salud gratutito…aunque con los cortes esté disminuyendo…pero todavía te atienden y la farmacia te da la medicina cuando le llevas el récipe médico.

Es un placer escribirle, aprovechando la dirección que ha dejado a un lector desilusionado de USA.

Gracias y hasta la vista.

Alix Elena Rosales

 
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Publicado por en 9 agosto 2012 en Uncategorized

 

Lo que cuesta la campaña presidencial

El organismo electoral recibirá informes mensuales de los comandos durante esta campaña


Carlos Subero Ruiz

El viernes 22 de junio venció el plazo para que los comandos y partidos políticos participantes en la campaña electoral presenten el nombre de su director de Finanzas y los libros contables para ser sellados y foliados en el Consejo Nacional Electoral (CNE). Informarán acerca de sus ingresos y gastos durante los tres meses de campaña electoral oficial.
Percibo un avance institucional en el CNE ya que en esta oportunidad los comandos deberán rendir un informen mensual sobre el asunto. De manera que, aunque no se lo informen al soberano elector, el CNE sí sabrá cuánto gastaron y de dónde sacaron los fondos.
O por lo menos lo que dice cada cual.
Lo que informaré de inmediato son datos oficiales del CNE, provenienteshh de una petición formal de información pública al organismo electoral. Es sobre cuánto han costado las campañas electorales regionales de 2008 y el referendo por la enmienda de 2009. (Sobre antes de 2008 no dan información por no estar automatizada).
Según lo que declararon los participantes en sus rendiciones de cuenta, la totalización arrojó para las elecciones de gobernadores y alcaldes (2008) un gasto de 18 millones 775 mil 332 bolívares con 32 céntimos. La ley me obliga a usar sólo el cambio oficial para calcular el gasto en dólares (para ese entonces 2,15 Bs/$). Éste fue entonces $ 8 millones 732 mil 712 con 71 céntimos.
Asimismo, la totalización de las rendiciones de cuenta presentadas por los participantes por el Sí y el No en el referendo de 2009 arrojó un gasto de 16 millones 231 mil 908 bolívares con 21 céntimos. Llevado a dólar oficial (2,15) para la fecha serían $ 7 millones 549 mil 724 con 74 céntimos.
Trataré de demostrar ahora que la competencia por la Presidencia de la República requiere de un gasto mucho mayor. Me baso en la historia del gasto electoral en las campañas venezolanas.
Se pueden encontrar referencias oficiales en el pasado. Como se recordará, en los tiempos del Consejo Supremo Electoral (CSE), las campañas eran financiadas con dineros públicos y privados, es decir financiamiento mixto y el CSE se encargaba de aportar recursos a los partidos mayoritarios. En el libro Los Dineros de la Política escrito por el politólogo Ángel Álvarez como trabajo de ascenso se informa que en las nacionales de 1983 el presidente del CSE, Carlos Delgado Chapellín declaró que se presupuestaron Bs 124 millones para el aporte del Estado a los partidos. La cifra fue reducida posteriormente en 10%, dice Álvarez, quien termina calculando dicho aporte en 13 millones de dólares. Casi todo para AD y Copei y un poco al MAS.
Es decir fueron 13 millones de dólares solamente en el aporte del Estado, sin contar las recaudaciones desde sectores privados que realizaron los comandos.
Para aquella campaña, según anunció Guillermo Betancourt, director publicitario de la candidatura de Rafael Caldera, el gasto por ese concepto sería entre $ 4 y $ 5 millones de dólares. Por su parte, Leopoldo Sucre Figarella, jefe del comando de Jaime Lusinchi, calculó sus gastos electorales en unos $ 10 millones.
Pero éstas son cifras de gastos de hace casi 3 décadas.
En 1983, el asesor electoral David Garth afirmó que la campaña de 1978 había costado Bs 200 millones, equivalentes a $ 47 millones. La revista Newsweek lo calculó en Bs 500 millones ($ 116 millones). En todo caso, los partidos no rendían cuentas entonces. AD se vio obligado a divulgar unas cifras debido a escándalos sobre su excesivo gasto en asesores electorales. Informó en 1978 que Clifton White y Joe Napolitan habían cobrado $ 100 mil por su contratación.
Por un escándalo en España en junio de 2002, se supo en Venezuela que un solo banco extranjero financista de la campaña de Chávez había aportado 1,5 millones de dólares. Eso por el lado de los ingresos. Hay también por el lado de los gastos.
Hoy hay más electores a quienes es necesario llegar y hay nuevos medios de comunicación en el mercado, lo que encarece las campañas.
¿Cuánto cobrará hoy un JJ Rendón, gurú en la asesoría electoral latinoamericana? ¿Informará el CNE durante esta campaña a cuánto asciende el gasto mensual de los comandos? ¿Dará nombres de los financistas, como ocurre en Colombia?

Este artículo fue publicado por El Mundo, Economía y Negocios en su edición de viernes 22 de junio.

 
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Publicado por en 25 junio 2012 en eleciones, politica

 

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Los médicos en elecciones

Los médicos en elecciones

El nivel de la información dada al público en los casos de Chávez y Dilma no es comparable


Carlos Subero

No soy oncólogo. Sólo pretendo describir hoy situaciones sobre la salud de Chávez que tienen que ver con la comunicación política, aprovechando el hecho cierto de que no es la primera vez que en Latinoamérica se lanza a la presidencia un candidato que sufre de cáncer.
E incluso ha ganado.
Lo hizo Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores, quien salió triunfante el 31 de octubre de 2010 en la segunda vuelta electoral de Brasil derrotando a José Serra.
Hay algunas coincidencias y diferencias con el caso de Chávez.
Dilma comenzó a tratarse de cáncer linfático en abril de 2009, es decir un año y medio antes de su triunfo definitivo. Terminó su tratamiento en septiembre de 2009. Un año antes de la primera vuelta electoral.
Fue a la contienda aparentemente recuperada. No se reportó recaída alguna.
Ocurrió que en uno de los debates en línea de Folha en que participó la candidata, una periodista le preguntó acerca de su estado de salud. Ella respondió que estaba bien, pero horas después se hizo los exámenes. La pregunta hizo reflexionar al comando sobre que el asunto podría salir más adelante en la campaña. Se decidió entonces liberar las notas médicas a través de una declaración del jefe de su equipo médico, cardiólogo Roberto Kalil, quien dijo que estaba en condición “excelente”. Eso se publicó el 20 de agosto de 2010, menos de dos meses antes de la votación.
El periódico fue más audaz después. Se dirigió a ambos candidatos que pasaron a la segunda vuelta para que le enviaran los resultados de los estudios acerca de su salud. José Serra lo hizo. Dilma no, pero autorizó al cardiólogo Roberto Kalil a que fuera entrevistado sobre el particular otra vez. Con lujo de detalles, el periódico publico datos sobre la salud de los contendientes el 29 de octubre de 2010, dos días antes de las votaciones finales. Kalil habló de un cuadro de diverticulitis aguda de Dilma mientras el informe de Serra hablaba de la necesidad de elevar su colesterol bueno.

No hubo notas de tono cruel sobre la salud de Dilma. Trato de resaltar que ha habido más información oficial en el caso de Dilma Rousseff que en el caso Chávez. Pero hay otro detalle interesante: Dilma no tiene los enemigos políticos en Brasil ni en el mundo que, sea por lo que fuere, poseen Chávez y la Revolución Bolivariana.
Un punto central en el debate público sobre la salud de Chávez en estos momentos es el dilema que me comentó la politóloga Margarita López Maya: no es lo mismo votar por un presidente que se está recuperando que por uno que se está muriendo.
Intuyo entonces que si el elector percibe que Chávez se está muriendo (como lo sugirió el titular de un reciente reportaje de ABC de España) pues podría dejar de apoyarlo con su intención de voto que hasta hoy le hacen encabezar las encuestas.
Este dilema está influyendo drásticamente en el tipo de debate público que se nota sobre el estado de salud de Chávez. Lo que quiero decir es que ese asunto se ha convertido en la Venezuela de hoy en tema de propaganda electoral, y por ende de dudosa calidad netamente informativa.
Y ocurre de bando y bando.
Folha dice que de acuerdo a los protocolos médicos, sólo se puede hablar de cura cuando el paciente no tiene enfermedad activa durante más de cinco años.
Después de su tratamiento de quimioterapia el año pasado, Chávez dejó ver que estaba curado.
El tiempo demostró que no era así.
Desde el proceso de radioterapia, a Chávez se le ha visto menos activo. A la espera de julio, cuando deberá comenzar la campaña electoral oficial. Restan 120 días para las votaciones.
Creo que el nivel de empuje que Chávez dará a sus 3 meses de campaña, sólo lo sabe hoy Dios. Sus asesores estarán pensando en lo que puede hacer el candidato desde julio y hasta dónde es necesario hacer. Las cosas están de tal manera que los médicos van a formar parte vital del comando nacional de campaña Carabobo. A diferencia del caso Rousseff, Chávez deberá entrar en campaña apenas a dos meses de haber salido del tratamiento.

Este artículo fue publicado en El Mundo Economía y Negocios, el viernes 8 de junio

 
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Publicado por en 8 junio 2012 en eleciones, eleciones, politica

 
 
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